Reforzar nuestro Plan de Acción Climática

Como parte de nuestro programa a 10 años, cerramos el año con un incremento de las energías renovables y picos de abastecimiento del 100% en Tucumán. Además, a principios de 2022 emitimos un bono vinculado a la sustentabilidad.

Trabajar en armonía con la naturaleza es parte del ADN de San Miguel. Por eso lanzamos nuestro Plan de Acción Climática en 2020, y año tras año seguimos ganando en hitos que potencian su impacto.

Se trata de una iniciativa a 10 años que integra el uso de energías renovables, la preservación de más de 6.000 hectáreas de bosques nativos -que actúan como sumidero de CO2- y la medición del Inventario Global de Gases de Efecto Invernadero (GEI), que sirve para identificar e implementar acciones de mejora y eficiencia.

En este marco, hemos ido aumentando progresivamente la cuota de energías renovables en nuestro complejo industrial de Famaillá, Tucumán. Siguiendo un objetivo del 40% fijado al inicio del plan, finalizamos 2021 con un suministro promedio superior al 70% e incluso logramos alcanzar picos del 100% de suministro de energía limpia.

En cuanto a la eficiencia energética, con la incorporación de una nueva caldera, conseguimos reutilizar el 70% del biogás generado en la planta de tratamiento de efluentes y, gracias al trabajo de los grupos de mejora formados en la contraestación, logramos una mejora de la eficiencia energética del 15%.

Al promover un enfoque de triple impacto, el programa también tiene importantes beneficios económicos. A finales de 2021, la iniciativa había ahorrado a San Miguel 250.000 dólares. Además, estos compromisos medioambientales permitieron a la empresa acceder a oportunidades de financiación: recientemente, San Miguel ha emitido el segundo bono vinculado a la sostenibilidad. Se trata de un instrumento del que San Miguel fue pionera en Argentina en septiembre de 2021, tras emitir los primeros "Sustainability Linked Bonds (SLB)" del país.

Como resultado, el Plan de Acción Climática ha recibido una mención especial en los "Premios al Liderazgo Sostenible de la BritCham" y el "Premio al Emprendedor Solidario" del Foro Ecuménico Social. Sin duda, dos galardones que validan el camino recorrido y renuevan nuestro compromiso con la gestión consciente de los recursos naturales y la reducción de nuestra huella de carbono.

Previous
Previous

Nuevas soluciones informáticas para ser cada vez más eficientes y sostenibles